En el taller, se forman distintos grupos de trabajo, donde sus dinámicas son diferentes y desarrollan trabajos de distinto tipo.  Dentro de estos grupos, se encuentra uno donde dos de sus participantes asisten al taller por más de 10 años. Llegaron al taller cuando estaban en su etapa preescolar y hoy cursan 1° y 2° medio.

Ellos han crecido junto al taller  y han conocido y avanzado en las técnicas de la cerámica, desde una mirada de niño a una técnica muy propia que hoy desarrollan como adolescentes.

Saben de esmaltes, engobes y pastas, y experimentan sin temor, llevando sus obras al límite de la expresión. Se ríen de algunos fracasos y vuelven a la carga probando nuevas formas de construcción y esmaltado.

Un privilegio compartir este espacio con ellos.